domingo, mayo 27, 2018
¿Qué es la terapia de mindfulness?

¿Sufres de ansiedad o estrés? ¿Necesitas paz en tu vida? La terapia de mindfulness puede ser tu solución, sus técnicas de meditación y relajación te ayudarán a encontrarte con tu yo interior y así potenciar tu capacidad de permanecer sereno ante malas experiencias.

La terapia de mindfulness está de moda, pero sus ejercicios de meditación tienen su origen miles de años atrás en territorio oriental gracias a Buda, quien buscaba la iluminación: un conocimiento superior que representa a la vez un escape del estado emocional.

Ya sea por motivación espiritual o simplemente para liberar tu mente de cargas negativas, la terapia de mindfulness trabaja tu concentración, aceptación y atención para que consigas hacerte uno con la felicidad.

¿Cómo se práctica el mindfulness?

El mindfulness o meditación puede llevarse a cabo desde la práctica tradicional, en un templo budista hasta hacerla como parte de un componente terapéutico en un programa de intervención, con numerosos ejercicios y por regímenes estrictos de duración. Sin embargo, algunas terapias contemplan pequeñas prácticas con solo un par de ejercicios básicos.

El principal objetivo de una terapia de mindfulness es calmar tu mente, alejarla de esos pensamientos o emociones que incesantemente interrumpen tu tranquilidad. Para lograr este estado de concentración debes prestar atención a un único estimulo, tu respiración.

Ejercicio básico de la terapia de mindfulness

Mantener tu atención en la respiración no es tan sencillo como parece. Kabat-Zinn, profesor de medicina, quien además sigue prácticas de zen, yoga y tiene estudios budistas, nos propone este ejercicio de terapia de mindfulness:

Adopta una postura cómoda, recuéstate de espaldas o siéntate. Si estás sentado, mantén la columna recta y deja caer los hombros.

Cierra los ojos si eso te hace sentir más cómodo.

Fija tu atención en el estómago, siente cómo sube y se expande suavemente al inspirar, y desciende y se contrae al espirar.

Concéntrate en la respiración, está presente con cada inspiración y espiración que completas.

Cada vez que te des cuenta de que tu mente ha desviado su atención de la respiración, toma nota de qué es lo que la apartó. Vuelve a esa sensación en la que la respiración viaja por tu estómago, cómo entra y sale de él.

Si tu mente se aleja mil veces de la respiración, tu “tarea” será la de devolverla cada una de ellas a la respiración, sin darle importancia a lo que se haya involucrado.

Practica este ejercicio durante quince minutos todos los días, no importa en qué momento u hora. Haz una disciplina diaria en la que te encuentres y pases tiempo con tu respiración, el motor de tu vida.

¿Por qué tomar una terapia de mindfulness?

La terapia de mindfulness ayuda a personas con trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, depresión y tendencias suicidas, trastorno límite de la personalidad, trastornos de la conducta alimentaria, conductas adictivas, trastorno por estrés postraumático, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, psicosis, manejo del dolor crónico o cuidado paliativo en pacientes con cáncer.

No importa si te consideras una persona sana y quieres tomar una terapia de mindfulness, velo como una filosofía de vida con la que podrás mejorar tu actitud frente a situaciones de estrés o pequeños baches de depresión.

En definitiva, una terapia de mindfulness pone a tu disposición habilidades que debes entrenar para lograr éxitos. Te aseguro que si pones empeño mejorará tu estado de ánimo, verás el mundo de manera diferente y vendrá a ti la paciencia y comprensión que tanto buscas.

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